Efecto Seeliger

Seguro que os habeis fijado en las fases de la luna. Ya sabéis, creciente, menguante, Luna llena, Luna nueva. En todos ellos lo que vemos es la luz reflejada desde nuestro Sol sobre la Luna.

Si lo que vemos es el reflejo de la luz del Sol en la Luna, pensando un poco, sacaremos que la Luna llena (vamos, cuando se ve entera) es cuando esta recibe “toda la luz”. Es decir, el ángulo incidente de los rayos del Sol y la superficie de esta es de 90 grados (pi medios). Es decir, hablando con propiedad, es un sistema de 3 puntos donde uno de ellos es el emisor de luz omni (es decir, hacia todas partes por igual, una fuente como se denomina fisicamente), un punto que recibe la luz (punto A) y otro punto donde esta el observador (punto B).

Si llamamos al ángulo entre el rayo de luz al foco (F) sobre el punto A y el rayo rebotado desde el punto A y el punto B, lo llamamos “ángulo de fase” (por llamarlo de alguna forma, así, por casualidad) tenemos el denominado efecto Seeliger.

El efecto Seeliger es aquel que tenemos sobre un objeto cuando el foco (F) esta detrás del observador y por lo tanto el ángulo de fase es cero. Este efecto nos dice que el objeto A (que ha de ser una superficie de cierto tamaño, aunque para simplificar haya dicho que es un punto) brillará reflejando el máximo llegando, incluso, a ocultar la sombra del punto B. La cantidad de luz reflejada al aproximarnos al punto donde el ángulo de fase es cero es exponencial (no lineal, como cabria de esperar) debido al seno del ángulo, pero, como sabemos por la gráfica del seno, el punto del máximo o el punto de aproximación al máximo al tratarse de una función continua, la aproximación a los máximos ha de ser suave, cosa que, con el efecto Seeliger se demuestra lo contrario ya que la rapidez con la que crece o decae, la variación de la derivada de la función, no coincide plenamente con la derivada de la función seno (que es el menos coseno) siendo, la variación exponencial.

¿Y a que es debido esto?. Principalmente pasa por la superficie del objeto/punto A. Si el objeto tiene una superficie porosa, la luz que llega a los poros no es reflejada como si fuera una superficie pulida hasta que se llega al momento en que el ángulo de fase es cero. Por esta razón la variación de la derivada no es de la función seno propiamente dicha.

Este efecto se puede observar en nuestra Luna, en Marte o en los anillos de Saturno compuestos por rocas (o polvo) porosos.

El caso es que explica porque, cuando hay Luna llena, esta brilla tanto y, ademas, por el brillo, no vemos la sombra de la Tierra en ella. ¡Que bonito!.

Commentarios